Hola!
Primero contarles que el nombre de este blog es debido a un libro de Actis y Suárez que se titula así y me encanta (es ideal para el jardín o para los nenes que les guste leer y cocinar); y despues decir que hace rato que tenía ganas de hacerme un blog con recetas, pero con una diferencia (porque ya estuve espiando otros...) y es que ademas de fotos de los platos elaborados, van a encontar que en ellas figura la cocinera (o sea yo) o de algún comensal que se dejó fotografiar...
Me parecio divertido y así lo hice, espero les guste y puedan aprovechar las recetas.
Clau.
A continuación les dejo una poesía de mi autor preferido, Eduardo Galeano

Calella de la Costa, julio de 1977: el mercado

“La ciruela gorda, de puro jugo que te inunda de dulzura, debe ser comida, me enseñaste, con los ojos cerrados. La ciruela remolacha, de pulpa apretada y roja, es para comer mirándola. Te gusta acariciar el durazno y desnudarlo a cuchillo y preferís que las manzanas vengan opacas para que uno pueda arrancarles el brillo con las manos.El limón te inspira respeto y las naranjas te dan risa. No hay nada más simpático que las montañas de rabanitos y nada más ridículo que el ananá, con su coraza de guerrero medieval.
Los tomates y los morrones parecen nacidos para exhibirse panza al sol en las canastas, sensuales de fulgores y perezas, pero en realidad los tomates empiezan a vivir su vida cuando se mezclan con el orégano, la sal y el aceite, y los morrones no encuentran su destino hasta que el calor del horno les deja en carne viva y las bocas nuestras los muerden con ganas.
Las especias forman, en el mercado, un mundo aparte. No hay carne que no se excite y eche jugos, carne de vaca o de pez, de cerdo o de cordero, cuando la penetran las especias. Nosotros tenemos siempre presente que de no haber sido por las especias no hubiéramos nacido en América y nos hubiera faltado magia en la mesa y en los sueños. Al fin y al cabo, fueron ellas las que empujaron a Cristóbal Colón y a Simbad el Marino.
Las hojitas de laurel tienen una linda manera de quebrarse en tu mano antes de caer suavemente sobre la carne asada o los ravioles. Te gustan mucho el romero y la verbena, la nuez moscada, la albahaca y la canela, pero nunca sabrás si es por los aromas, los sabores o los nombres. El perejil, especia de los pobres, lleva una ventaja sobre todas las demás: es la única que llega al plato verde y viva y húmeda de gotitas frescas.”

viernes, 2 de diciembre de 2016

Torta de Chocolate y Mandarina


Esta torta la hice para una reunión con amigos, me pedían algo "potente", "con mucho chocolate", y después de buscar encontré esta receta en La cocina de Masito (recetas muy ricas, pasen si no lo conocen), modifiqué las cantidades porque la quería hacer más grande, y otras cosillas como el agregado de gelatina sin sabor, queso crema, y más jugo de mandarina.
Como les dije, es potente. Y a mi catadora preferida (Jana) le gustó así que comparto la receta...


Ingredientes:
Para la base;

  • Galletitas Lincon, sabor vainilla, 20.
  • Manteca, 120 g.
Para el relleno;
  • Chocolate semiamargo, 800 g.
  • Crema de leche, 400 g.
  • Queso crema, 400 g.
  • Mandarinas, 4.
  • Gelatina sin sabor, 1 sobre (7 g)
Para la cobertura;
Jugo de mandarina, 75 g.
Azúcar, 75 g.
Mandarina, 1


Preparación:

  1. Trituramos las galletitas y las mezclamos con la manteca derretida.
  2. Lo colocamos en el fondo de un molde desmontable, presionamos y distribuimos con cuchara.
  3. Llevamos a la heladera mientras preparamos el relleno.
  4. En una cazuela colocamos la crema de leche y ponemos a cocer, agregamos el queso crema y mezclamos. Cuando empiece a hervir retiramos del fuego.
  5. Agregamos el chocolate y revolvemos hasta que se forme una crema homogénea.
  6. Del jugo de mandarinas, retiramos 35 cc y lo apartamos, el resto lo colocamos en la mezcla del chocolate. Mezclamos bien y dejamos templar.
  7. Disolvemos la gelatina sin sabor en 35 cc de mandarina que separamos y llevamos 30 segundos al microondas. Revisamos que esté bien hidratada, sino  llevamos un poco más al microondas. En caso de que quede algún grumo, colar, antes de introducir a la preparación.
  8. Mezclamos muy bien al agregar la gelatina a nuestra preparación y volcamos suavemente sobre la base que teníamos en la heladera.
  9. Llevamos nuevamente al frío y procedemos a realizar el almíbar.
  10. Colocamos el jugo de mandarina y el azúcar en una olla y llevamos a fuego. 
  11. Cortamos la mandarina en gajos, con cascara y todo (bien lavada obvio) y lo colocamos en la preparación.
  12. Cuando hierva, lo dejamos cocer un minuto y retiramos. Dejamos enfriar.
  13. Colocamos los gajos sobre la torta y lista para ser compartida con gente querida.
  14. AH! Yo le agregue, para decorar, unos ricos confites de chocolate con relleno de naranja que me trajo mi amiga Vani de su viaje a México.